Gata esterilizada, algunos consejos

El jueves pasado fue el día «D» esterilizaron a la pequeña Vicky, en principio salió todo bien.
Pensamos que sería una herida como la de Maggie pero no fue así, ésta la definiría como «Herida de guerra».

Después de dos largos días en los que ella estuvo en los efectos de la anestesia, comienzan los largos cuidados. Tenemos que saber que es una herida quirúrgica, que el mínimo descuido puede llegar a ocasionarle graves problemas a la minina. El primero será la larga recuperación a la que tendrá que verse sometida y esto para un gato suele ser terrible.

En fin, una vez pasó la anestesia observamos como Vicky se comportaba con su herida y efectivamente al igual que todas las gatas comenzó a lamerse e intentar morder los puntos hasta crear hinchazón y sacar algo de sangre. Así pues, tuvimos que tomar medidas fuertes, como colocarle collar isabelino, cosa que no hubo necesidad con Maggie ya que ésta estuvo una semana con una malla tubular elástica (Duro intacta una semana hasta que le metió el diente), a partir de esa semana le colocamos una media convertida en vestido y así hasta su total recuperación. Por el contrario Vicky tiene una semana y ya lleva 4 mallas.

Por otro lado es sabido que muchos gatos a los que se les tiene que colocar collar isabelino caen en depresión, pues a Vicky le falto poco; entre el dolor, la malla y el collar estábamos creándole depresión. Por esta razón decidimos dejarla con collar isabelino mientras buscábamos otra solución.
Así que nos pusimos en la tarea de crearle un vestido que para ella fuera cómodo y con una tela agradable que dejase respirar la herida.
En este blog hay una excelente explicación de como hacer un bonito corse.

Una semana después de su operación puedo decirles que Vicky ya esta muy animada y su herida ha comenzado a secar. No es tarea fácil cuidar una minina en este estado por eso dejaré una serie de consejos para que resulte fácil al cuidador y confortable al paciente.

  • Una vez la paciente este en casa hay que intentar colocar su comida en sitios cómodos, si esta en las alturas habrá que bajarla para que ésta no se esfuerce saltando (Sobre todo los primeros días).
  • Si no come, no hay que forzarla ya que ella acudirá cuando así lo desee. En caso de que pase muchas horas y observemos que no ha probado bocado tendremos que consultarlo con el veterinario por si algo va mal. Es por esta razón que hay que estar muy atentos.
  • Le curaremos la herida tres veces al día, así contribuiremos a una rápida curación de ésta.
  • Si hay otros animales en casa, estaremos atentos para que la minina no sea molestada por éstos, ya que pueden lastimarla.
  • Probaremos con varios métodos para que esta no llegue a lamerse la herida, el que mejor le siente a ella, ya sea collar isabelino, vendaje o vestido. De los métodos nombrados por experiencia no recomiendo el vendaje ya que evita que la herida respire y por ende la curación será más lenta.
  • Si nos decidimos por vestido tendremos en cuenta que habrá que estar más pendiente de la minina ya que ésta puede romperlo, usaremos tela de algodón ya que es fresca y fácil de ventilar. Es el método más cómodo para ella aunque no caminara de manera normal.
  • Si nuestra elección es el collar isabelino tendremos en cuenta que dificulta mucho comer y hacer necesidades, por tanto, será necesario quitárselo unos minutos para que la gata lleve a cabo estás acciones, y claro esta que no podemos olvidar ponerlo de nuevo.

  • En cuanto a la curación, puedo decir que he seguido el mismo esquema que lleve con Maggie, para ello he necesitado gasas, betadine y blastoestimulina. Primero limpio la zona con betadine y seguidamente coloco un poco de blastoestimulina.
  • Puedes alternar estos métodos según ocasión, por ejemplo si vamos a estar en casa le colocaremos el vestido y si la gata tiene que quedar sola colocaremos collar isabelino, eso si, no dejarla muchas horas sola ya que seguramente serán muchas horas sin comer.

Por ultimo decir que para la gata no es nada agradable todas estás acciones por lo que, seguramente nuestra gata se comporte de manera diferente. No hay que alarmarse pero tampoco hay que bajar la guardia, recordemos que solo de nosotros depende la pronta recuperación de la minina y con estos sencillos consejos conseguiremos que pase el tiempo y no haya complicaciones que requieran visitas al veterinario ¿A qué ni tú, ni tu gata quieren esto?. Ya saben paciencia y dedicación que el tiempo sana cualquier herida.

Publicado por

anamilerc

Mujer que no tiene ni la más remota idea de webs y decidió realizar este proyecto para aprender.