¡Qué difícil es ser gato doméstico!

Gatos domésticos

Y en algún lugar muy lejano un gato dijo: «Qué duro es ser gato doméstico».
Porque es muy difícil levantarse cada día y tener que:

«Ver como tu plato sigue vacío después de varias horas.
Intentar poner en pie a un humano que parece muerto.
Hacer de «showcat» al lado de tú plato.
Intentar dormir sin que te toquen al pasar por tu lado.
Jugar sin que te hagan una foto.
Querer entrar a un armario y que te cierren las puertas.
Soportar que te cepillen el pelo.
Hacerte el simpático de vez en cuando.
Tener que escuchar alguna vez «mi gato».
Ronronear más de la cuenta para «hacer la pelota».
Mear en un diminuto cajón lleno de arena artificial.
Y el más importante, encontrar barreras a tú libertad».

Dedicado a mis compañeros felinos que tienen que soportarme cada día.

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